El origen de la pizza

Aunque la mayoría de nosotros diría sin dudar que “el origen de la pizza es italiano, ¡por supuesto!”, no existe una conclusión clara ni unánime sobre su origen. No obstante, la pizza tal y como hoy la conocemos, masa de pan horneada con queso y tomate, nació muy probablemente en el siglo XVIII en los arrabales pobres de la ciudad de Nápoles.

Si dejamos de lado el uso del tomate, su origen se remonta a muchos siglos antes y está unido al uso del pan. En la antigua Grecia, solían preparar panes planos, como por ejemplo el “plakous”, elaborado con plantas aromáticas, ajo y cebolla. También los soldados persas en el S. VI antes de Cristo, se alimentaban de un pan plano en el que se fundía queso y se añadían dátiles. El ejército romano consumía unas “focaccias” de origen etrusco.

 

Según algunos historiadores, la pizza como la conocemos hoy en día, nació de la mano de los vendedores de “pizza blanca” de la ciudad de Nápoles que añadieron el tomate a la masa de pan con ajo, perejil y aceite de oliva que preparaban. Rápidamente se fueron introduciendo más ingredientes en la elaboración, de hecho, la popular pizza marinara napolitana nació también en la primera mitad del siglo XVIII.

De la mano de los napolitanos primero y de los italianos de otras regiones después, que la llevaron consigo en sus migraciones, la pizza se popularizó en todo el mundo aumentando el número de variedades, tanto por los ingredientes utilizados, como por el tipo de masa, fina y crujiente o gruesa y de bordes altos. Con tanta variedad, es difícil encontrar a alguien a quién no le guste al menos un tipo de pizza.

 

Desde sus humildes orígenes, la pizza napolitana fue reconocida en 2017 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La Unesco reconocía así, tanto el producto como, sobre todo, el arte tradicional de los “pizzaioli” (pizzeros) napolitanos.

 

En la pizza, como en la cocina en general, el secreto está en los ingredientes que se utilicen, la pasión que pongamos en la elaboración y por supuesto ¡en la masa!

Buon appetito!